CRÍA DE CORBATITA OVERO Sporophila lineola

CRÍA DE CORBATITA OVERO Sporophila lineola

 Por José C. Mazzulla
Socio ACRU (Asociación Canaricultores
Roller del Uruguay) Nº 101
Juez ACRU Ornamentales e Híbridos
Juez ACRU Canarios Color
Juez OMJ-COM Exóticos

NOMBRES COMUNES

Corbatita Overo, Corbatita de Frente Blanca, Corbatita Blanco y Negro, Papativa, Espiguero Bigotudo, Semillero Overo.

Bigodinho, Estrelinha, Cigarrinha, Bigode (portugués).

Lined Seedeater (inglés).

 

CLASIFICACIÓN:

– Orden: Passeriformes

– Familia: Emberizidae

– Subfamilia: Emberizinae

– Especie: Sporophila lineola (Linnaeus, 1758)

 

El Corbatita Overo (Sporophila lineola) junto al Corbatita de Mejillas Blancas (Sporophila bouvronides) conforman el complejo lineola / bouvronides (Areta & Almirón, 2009).

 

DISTRIBUCIÓN

El Corbatita Overo es una especie migratoria de amplia distribución en América del Sur, solamente faltando oficialmente en Chile y Uruguay. Se estima que existen al menos dos grandes poblaciones con diferentes áreas de cría y de invernada, la población del sur que cría en el norte de Argentina, Paraguay, Bolivia y sudeste de Brasil cuya área de invernada abarcaría Perú, Ecuador, Colombia y norte de Brasil, y la población del norte que cría en el este de Brasil (Caatinga) y se desplaza en invierno a Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa (Areta & Almirón, 2009)

Distribución de Sporophila  lineola (Avibase, 2012)

 

ESTATUS

  • INTERNACIONAL: Según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), versión 2011.2, el Corbatita Overo (Sporophila lineola) está en la categoría de Preocupación Menor o “Least Concern” (LC), por lo tanto no está catalogado como especie amenazada, casi amenazada o vulnerable.

–     NACIONAL (Uruguay): Esta especie, hasta la fecha, no ha sido registrada oficialmente en Uruguay. De todas formas, según algunos “pajareros”, durante los meses de verano es posible observar algunos ejemplares machos en bandadas multiespecíficas con otros “Sporophilas” dentro del territorio nacional.

 

CARACTERÍSTICAS

El Corbatita Overo es una especie graciosa y de reducido tamaño, midiendo entre 10 y 11cm de longitud.

 

Presenta un fuerte dimorfismo sexual, siendo el macho bastante más llamativo que la hembra.

El macho presenta dorso, garganta, alas y cola de color negro brillante; línea desde la frente al centro de la corona, franja malar, rabadilla y zonas ventrales blancos; alas con pequeña mancha alar blanca en la base de las primarias siendo más visible en vuelo; patas y pico negros, algo menos robusto que el de un Corbatita Común  o Gargantillo (Sporophila caerulescens).

S. lineola macho adulto

 

La hembra tiene dorso pardo oliváceo, algo más vivo o verdoso que el de la hembra de Corbatita Común o Gargantillo (Sporophila caerulescens), y ventral ocráceo. Alas y cola pardo-agrisados. El pico presenta maxila parda amarillenta y mandíbula generalmente más clara, la coloración varía en diferentes ejemplares e incluso en un mismo individuo en diferentes épocas del año, llegando en ocasiones ser prácticamente amarillo-anaranjado en su totalidad.

S. lineola hembra adulta

 

Los juveniles, casi no difieren de las hembras.

 

Ejemplares  machos subadultos suelen tener plumajes intermedios. A los 6 – 8 meses generalmente aparecen algunas plumas de adulto, sobre todo a nivel de cabeza y dorso, y adquieren la coloración definitiva luego del año de vida.

 

El canto de esta especie es diferente según la población, incluso el dialecto dentro de la misma población puede tener variantes (Areta y Almirón, 2009). El canto del macho de Corbatita Overo de la población del sur está compuesto generalmente por una rápida serie de potentes notas “cloqueantes” terminadas en una nota final más aguda. También ambos sexos emiten frecuentemente una áspera llamada chek, de gran valor identificatorio de la especie, sobre todo cuando se trata de hembras. Además realizan otras vocalizaciones más agudas.

 

HÁBITAT

Habita ambientes de bosque de galería, de bosque xerófilo, sabanas arboladas y zonas urbanas. En el norte de Argentina se encuentra regularmente en ambientes de bosque chaqueño cercanos a pastizales húmedos o inundables y en zonas con vegetación semi-palustre, en ocasiones también es encontrado en terrenos baldíos o sitios arbolados de pequeños poblados. Los machos generalmente usan árboles como sitios de canto con el fin de marcar territorio y atraer a las hembras (Areta & Almirón, 2009).

 

RASGOS ETOECOLÓGICOS

Tiene hábitos gregarios y es frecuente encontrarlo en parejas o pequeños grupos, a veces junto a otras especies como el Corbatita Común o Gargantillo (Sporophila caerulescens) y otros miembros del género.

 

La época reproductiva de esta especie acontece en primavera y verano, aproximadamente de Octubre – Noviembre hasta Febrero – Marzo.

Al nido lo construyen generalmente atado a ramas de arbustos, es una semiesfera hueca o taza de finas fibras vegetales entrelazadas, cuyas medidas son aproximadamente 4cm de diámetro y 3cm de profundidad (de la Peña, 1987).

Generalmente ponen 2 a 3 huevos de aproximadamente 17 X 12mm (de la Peña, 1987), según mediciones personales entre 16,5-18,5 X 12mm, y presentan una coloración blanquecina con pintas grises, negras y pardas, distribuidas por toda la superficie aunque más oscuras y en mucha mayor cantidad sobre el polo obtuso; pueden haber pequeñas diferencias en huevos de diferentes hembras e incluso de la misma hembra en diferentes posturas.

La incubación de los huevos dura 11 a 12 días y es llevada a cabo, normalmente de forma exclusiva por la hembra. El macho generalmente se encuentra en las cercanías marcando el territorio con su canto desde punto visible, ya sea un árbol o el tallo de una gramínea.

Los pichones son alimentados por ambos padres hasta aproximadamente los 35 – 40 días cuando adquieren la capacidad de valerse por sí mismos. La coloración poco llamativa de los pichones y de la madre juega un papel muy importante en su supervivencia.

Según experiencias en criaderos, los ejemplares alcanzan la madurez sexual antes del año de vida, aunque los machos no hayan adquirido la coloración definitiva.

 

Luego del período reproductivo, se pueden formar grupos de “Sporophilas” de varias especies para realizar las migraciones anuales, abandonando los sitios de cría y desplazándose hacia el norte para pasar el invierno en las zonas de invernada mencionadas anteriormente.

 

Su alimentación se basa en semillas de gramíneas en tallos en pie, por eso prefieren áreas donde el pasto puede crecer hasta que broten las semillas. Algunas gramíneas de las que se los ha observado alimentándose pertenecen a los Géneros Paspalum y Echinochloa entre otras (Areta & Almidón, 2009). Al igual que otros miembros del Género Sporophila (sporo: semilla y phila: ama), el Corbatita Overo está especializado para alimentarse de semillas directamente del tallo, que descascaran e ingieren con hábiles y complejos movimientos del pico. La búsqueda de estas semillas “verdes”, que, obviamente, no se producen de forma regular durante todo el año en un mismo lugar, ha determinado el comportamiento migratorio de ésta y otras especies del género. También ingieren brotes y capturan pequeños insectos, principalmente en época de cría para alimentar a sus pichones.

RELATO DE MI EXPERIENCIA EN LA CRÍA DEL CORBATITA OVERO

A mediados del año 2007 llega a mis manos una pareja de Sporophila lineola. Se trataba de ejemplares adultos, de edad desconocida, en regular estado de salud y, según me dijeron, provenientes de Argentina.

Antes de ingresar al criadero fueron sometidos, como de costumbre ante nuevas incorporaciones o luego de campeonatos, a una “cuarentena”. En sitio separado del criadero y en jaulas individuales de 30 X 30 X 30cm permanecieron en observación durante 20 días. Al ingreso se les practicó exámenes físicos y coproparasitarios, así como tratamientos con  antiparasitário interno y externo, y coccidicida, acompañando con hepatoprotectores y complejos vitamínico-minerales. También se aprovechó este período para corregir la dieta y acostumbrarlos a consumir pasta de cría, frutas, verduras, etc.

 

La dieta proporcionada se basó en una mezcla de semillas compuesta de 40% de alpiste, 40% de moha, 15% de mijo y 5% de abisín, también agregué algo de avena pelada y semillas de capín o mijo japonés (Echinochloa crusgalli), también llamado “senha” en Brasil. Complementé 3 o 4 veces por semana con frutas y verduras, principalmente manzana, pepino y lechuga, además de una lengüeta chica por pájaro de pastón con 18 – 21% de proteínas totales (Pastón ACRU con Huevo). Tenían de forma permanente una piedra de calcio o bloque mineral y un pote con cáscaras de huevo trituradas mezcladas con grit y algo de carbón vegetal. Siempre que fue posible se proporcionó bañera, es notable el bienestar que les genera el baño, incluso en los días fríos, además de contribuir al mantenimiento de un plumaje perfecto.

 

Luego de la cuarentena, y ya en el criadero, el macho fue alojado en otra jaula individual de las mismas proporciones y la hembra en una de cría de 60 X 30 X 30cm, ambas de alambre galvanizado, de pase fino, con comederos exteriores tipo capilla y bebederos de tubo. Se continuó con la dieta descripta anteriormente y, 2 o 3 días seguidos cada semana, les suministré un complejo vitamínico hidrosoluble en el agua del bebedero. Así permanecieron muy tranquilos hasta llegada la primavera cuando el macho comenzó a cantar cada vez con mayor insistencia. Frente a la primer temporada de cría de la pareja, y siguiendo el mismo sistema aplicado al resto de mis Sporophilas, en Setiembre de 2007, aumento el aporte de proteínas utilizando una lengüeta chica diaria de pastón “hiperprotéico” con 24% de proteínas (Pastón casero y/o Pastón ACRU con Huevo mezclado con Caseinato de Calcio en proporción de 50g por Kg); a la hembra se le tapó parte de la jaula con plantas artificiales para proporcionarle mayor privacidad, se le colgó en el interior un nido tipo taza, y se le proporcionó material de nidificación. El macho permaneció en su jaula y se colocó un tabique para impedir que se vean, así el macho canta más y la hembra al escucharlo aumenta las probabilidades de entrar en celo. En varias oportunidades se retiró el tabique visual pero la hembra ignoraba al macho o lo intentaba agredir, lejos estaba de mostrarse receptiva. Por esta razón en ningún momento se abrieron las puertas o pasadores laterales que presentaban ambas jaulas con el fin de aparearlos.

Pasada la temporada de cría ambos fueron alojados en voladoras junto a otros ejemplares de Sporophila, separados por sexo. Así pasaron el período de muda y reposo, haciendo ejercicio e interactuando con otros pájaros. En época de replume  suministré pastón con 18 – 21% de proteínas totales (Pastón ACRU con Huevo), el mismo aportado en reposo y en la misma cantidad, pero todos los días. El resto de la alimentación es la misma que en el reposo.

 

En la temporada de 2008, se volvió a intentar de la misma manera y si bien hubo mayor interés por parte de la hembra, no pasó de desparramar el material de nidificación por toda la jaula. En un par de ocasiones se permitió pasar el macho a la jaula de cría abriendo las puertas laterales  pero la hembra lo agredía continuamente y fue retirado en pocos minutos por temor a lesiones.

 

La temporada siguiente, la del 2009, corrió casi igual que la anterior pero con la diferencia de que el macho fue mucho más tolerado por la hembra, por lo tanto permaneció con ella por largos períodos de tiempo.

 

Finalmente en la temporada de 2010, en el cuarto intento, llega el éxito reproductivo de esta pareja de Corbatita Overo. Como en los años anteriores, en Setiembre se aumenta el aporte de proteínas y cada miembro del casal es alojado en su jaula correspondiente, jaula individual para el macho y de cría para ella. Éstas se ubicaron una al lado de la otra  separadas por el tabique visual para que la pareja no se vea pero se escuche. También, como en años anteriores, las jaulas fueron cubiertas en los laterales con planchas plásticas para evitar que vean a otros ejemplares del género, ya que al tratarse de especies territoriales minimizamos así las situaciones de estrés. El comportamiento de la hembra, con el correr de los días, fue cambiando y se la observó interesada en el nido y en el material proporcionado.

El nido elegido, al igual que en mayoría de las especies de Sporophila, fue un nido interno tipo taza de alambre galvanizado de 7cm de diámetro y 4,5 cm de profundidad, en este caso con revestimiento interno de cuerda trenzada. Al nido lo colgué cerca de un ángulo superior en la parte frontal de la jaula para facilitar su revisión y lo oculté con plantas artificiales colgadas desde el exterior. Se puso a su disposición abundante material de nidificación como pasto seco, fibras de palmera y otros vegetales, hilachas de arpillera y algodón, un poco colocado en el nido y el resto entre los barrotes de la jaula. La hembra esparció el material por toda la jaula y luego lo comenzó a llevar al nido, principalmente fibras de palmera, hasta lograr un diámetro interno aproximadamente de 4,5cm.

Cuando la hembra tenía el nido a medio hacer y permanecía en él más tiempo de lo normal, comencé a retirar la plancha plástica para que se vean 2 veces al día durante 5 minutos y los observaba a unos 4 metros de distancia. El macho al verla inmediatamente la cortejaba y cantaba, intentando pasar a la jaula de cría, ella al principio se mostraba indiferente y luego intentaba acercarse al macho aunque sin mostrar una clara actitud receptiva, nunca se “agachó” en mi presencia. Frente a esa situación y viendo que ella seguía adelante con la confección del nido, opté, luego de un par de días, dejar abiertas las puertas laterales para que permanezcan juntos. Al principio hubo algunas amenazas de la hembra abriendo el pico y emitiendo chillidos hacia el macho, así como varios rechazos cuando éste intentaba copularla pero con el correr de las horas se la veía mucho más tranquila. Al otro día escuché en varias oportunidades el canto de cortejo del macho, seguido del característico piar agudo de la hembra cuando se muestra receptiva, culminando con el revoloteo indicador de que se estaba llevando a cabo la cópula, lamentablemente no logré observarlos en esa situación, y por mayor seguridad dejé el macho con la hembra. Luego de un par de días de rechazo hacia el macho en los intentos de cópula, aparece el primer huevo y al día siguiente el segundo, cerrando así la primer postura con 2 huevos. Ya que estaban conviviendo en gran armonía opté nuevamente por la permanencia del macho en la jaula de cría, en contra de lo que la experiencia con otras especies me había enseñado. La hembra comenzó la incubación luego de poner el 2º huevo, la que se desarrolló con normalidad durante los primeros días al igual que la convivencia con el macho. Luego observé que cuando éste se acercaba al nido ella lo amenazaba abriendo el pico así como cuando salía a comer. Con el correr de los días a la hembra cada vez se la veía más inquieta y al 7º día de incubación abandona definitivamente el nido. En ese momento se retiró el nido y los miembros de la pareja se separaron. Los huevos fueron trasladados inmediatamente al nido de una hembra de Volatinero o Gambita (Volatinia jacarina) quien los siguió incubando, pero a pesar de que ambos estaban claramente fertilizados, al llegar a término la incubación no eclosionaron. Los embriones estaban muertos con un desarrollo medio, tal vez perdieron mucha temperatura, o la incubación estaba siendo muy irregular o el traslado de los huevos no fue tan inmediato como yo suponía. No era el final esperado pero, al desconocer la edad de los progenitores, consideré sumamente positivo que la hembra pusiera huevos y que el macho fuera fértil; y además confirmé una vez más que el macho debe ser separado de la hembra luego de la cópula o de la puesta de los huevos cuando se cría en jaulas “chicas”.

Pareja de S. lineola, hembra incubando

 

Con la pareja separada y luego de una semana sin nido en la jaula de cría, se comienza todo el proceso de cero, colocando nuevo nido y material de nidificación a disposición de la hembra.  Tras varios días de indiferencia, la hembra vuelve a interesarse en los materiales desparramándolos por toda la jaula y nuevamente prefiere las fibras de palmera para armar el nido. Con el nido casi completo, comienzo a mostrar el macho sin efectos en la hembra, por lo tanto nuevamente debo dejarlos juntos para asegurar la fertilización de los huevos. En esta oportunidad logré ver la cópula en un par de veces y tras dos días de rechazo por parte de la hembra, aparece el primer huevo de la segunda postura, también de 2 huevos. Luego del 2º huevo la hembra comienza la incubación y separo al macho, siendo alojado en su jaula individual con el tabique para evitar que la hembra lo vea y así garantizar una incubación tranquila. Al 5º día de firme incubación, al comprobar que ambos huevos están “gallados” y con el fin de “asegurar” pichones, se los retiro para que los continúe incubando otra hembra de Gambita, criadora de varios de pichones de Sporophila en temporadas anteriores, la cuál los aceptó inmediatamente. Tras varios días de incubación regular de la nodriza y pasados 2 días del previsto para la eclosión, compruebo que ambos huevos presentan un pequeño orificio y los embriones muertos en su interior totalmente desarrollados, aparentemente murieron intentando romper el cascarón, probablemente la causa fue la baja humedad ambiental en el criadero y la falta de suministro de bañera a la nodriza en los últimos días de incubación.

Huevos de S. lineola

 

Para la tercer postura se repite todo el procedimiento. Luego de una semana de la pareja separada y sin nido, se coloca nido y material en la jaula de la hembra; cuando ésta tiene el nido a medio hacer se junta el macho que permanece con ella hasta la puesta del 2º huevo.

Huevos de S. lineola

 

A partir de ese momento la hembra sola y tranquila en la jaula de cría se encarga de incubar los huevos. Diariamente, durante 15min, se puso a disposición de la hembra una bañera con el propósito de corregir la posible falta de humedad ambiental, y prácticamente todos los días se bañaba e inmediatamente regresaba mojada al nido.

Hembra incubando

 

Luego de 11 días de incubación nacen 2 pichones casi desplumados, cubiertos solamente por unos escasos plumones grisáceos.

Al nacer los pichones  se dejó el pastón “hiperprotéico” a disposición de forma permanente, siendo renovado 2 veces al día, al igual que la fruta y/o verdura. También se suministró un coccidiostático (sulfas) durante la primera semana de vida de los pichones.

Pichones con pocas horas de vida

 

Los pichones se anillaron a los 6 días con anillos de 2,5mm de diámetro interno.

Pichones de 6 días

 

A los 11 días de vida abandonaron el nido, y éste fue retirado para evitar que la hembra comience una nueva postura infértil antes del destete de los pichones.

Adelante pichón de 11 días luego de salir del nido, atrás su madre.

 

Entre los 20 y 25 días comienzan a probar diferentes alimentos, sobre todo blandos como pastón, frutas y verduras,  pero siguen siendo alimentados aproximadamente hasta los 35 – 40 días, cuando ya están capacitados para descascarar semillas. Éste es el momento de separarlos definitivamente y alojarlos en voladoras para favorecer su desarrollo, donde no debe faltar el suministro diario de alimentos variados. En este momento comienzo generalmente un tratamiento de 10 días con coccidiostático en el bebedero de los recién “destetados”.

Pichón de 29 días

 

La experiencia positiva en la cría de esta especie, y con esta pareja en particular, fue fruto de la paciencia y la perseverancia, principales aliados del criador de silvestres.

 

Bibliografía consultada:

  • ARETA, J.I. & D. ALMIRÓN. 2009. Comentarios sobre la presencia, voces y alimentación del Corbatita Overo Sporophila lineola a orillas de los ríos Paraná e Iguazú en Misiones, Argentina. Cotinga 31. http://www.grupofalco.com.ar/pedefes/Areta%20&%20Almiron.%202009.%20LINEOLA%20-%20Cotinga%20(OL).pdf

  • Avibase – The World bird database (2012). Downloaded from http://avibase.bsc-eoc.org/species.jsp?lang=ES&avibaseid=7B104DA6971B0FC8&sec=mapold on 12/03/2012.

  • BirdLife International 2009. Sporophila lineola. In: IUCN 2011. IUCN Red List of Threatened Species. Version 2011.2. <www.iucnredlist.org>. Downloaded on 12 March 2012.

  • CHEBEZ, J.C. 2008. Los que se van. Fauna Argentina Amenazada. Tomo 2. Aves. Editorial Albatros. Buenos Aires, Argentina.

  • DE LA PEÑA, M.R. 1987. Nidos y Huevos de Aves Argentinas. Ed. del autor. Santa Fé, Argentina.

  • RIDGELY, R.S. & G. TUDOR. 1989. The birds of South America. Vol. 1. The Oscine Passerines. Texas Univ. Press. Texas, Estados Unidos.

  • SICK, H. 1985. Ornitologia Brasileira, uma introducao. Vol. II. Editora Universidade de Brasilia. Brasilia, Brasil.